"MUERO por tomar mi curso eLearning" - Cómo hacer de la formación en línea una mejor experiencia

¿"Condenado" a tomar y finalizar un curso en línea? La experiencia no debería ser una tortura para los usuarios finales. Aquí presento algunas recomendaciones para mejorar la experiencia final.

Varias de las entradas que encontrarás en este blog estarán dedicadas a compartir recomendaciones para desarrollar (producir) cursos en línea de manera exitosa. Desde la aplicación de un Diagnóstico de necesidades de formación, hasta la realización de actividades de Control de calidad previas al lanzamiento oficial de una oferta educativa en línea, el diseño y producción de unidades de aprendizaje se realizan siguiendo procesos bien delimitados... sin embargo, ¿por qué los cursos o la oferta de formación en línea - eLearning - goza de mala fama entre sus usuarios finales, los participantes/estudiantes/colaboradores que en algún momento y por diferentes motivos se inscriben a esta modalidad?
Motivos habrán muchos y se relacionan con diferentes situaciones, sin embargo y para comenzar a tocar el tema de este post comenzaremos por revisar las ventajas de la formación en línea, ya que considero que, independientemente del papel que tengamos en una empresa, desarrollemos soluciones eLearning o nos interese seguir capacitándonos en diversos temas, tenemos que convencernos de la efectividad de esta modalidad de aprendizaje:

¿Por qué tomar un curso en línea? 

¿Estás realmente convencido de que el eLearning funciona? ¿Qué es lo que hace de estos tiempos la "era del eLearning"? ¿Agregar tu participación en esos curso en línea en tu CV te ha posicionado en mejores oportunidades laborales? Los cursos en línea han ganado gran popularidad cuando se habla de formación contínua, oferta educativa a nivel superior o postgrados, capacitación en la empresa y especializaciones. El mundo se ha hecho más pequeño gracias a los medios de comunicación que nos ofrecen las nuevas tecnologías y lograr certificaciones de instituciones de reconocimiento global es posible gracias a esta modalidad.

Los beneficios de contar con una oferta de formación en línea no se limitan únicamente al ahorro de tiempo y dinero, a la disminución de traslados o espacios dedicados a la capacitación presencial... pero desarrollar esa oferta implica otro tipo de inversión, una inversión que la empresa o institución debe considerar para que los usuarios finales:
  • Estén convencidos de que esta es la mejor modalidad de aprendizaje para ellos. 
  • Conozcan los beneficios y razones por las que su participación en este o estos cursos es importante. 
  • Cuenten con los medios de acceso (tecnología) requeridos para lograr la mejor experiencia de aprendizaje. 
  • Se enfrenten a situaciones reales en las que aplicarán esos conocimientos o habilidades que adquirieron a través de su participación. 
  • Reflejen una actitud positiva sobre esta experiencia y sean ellos mismos quienes busquen nuevas oportunidades de formación en esta modalidad. 

¿Qué hacer para mejorar la experiencia de aprendizaje en línea? 

"Diseñador instruccional - ¿A quién va dirigido este curso en línea, cuál es el perfil del usuario final?
Cliente - Es para todos. Toda la empresa debe tomar este curso.
D.I. - ¿Toda la empresa? ¿Desde el CEO, los becarios, mandos medios?
Cliente - Sí, todos."
¿Les parece familiar esta situación? Y no es que sea algo malo o que no pueda atenderse este requerimiento, sin embargo y cuando ya se ha elegido como solución de capacitación el diseño y producción de un curso en línea con acceso desde el LMS, debemos considerar los siguientes temas:

Conoce el perfil del usuario final: Un curso en línea puede ser para todos, sí, pero... puede generar reacciones de desagrado o comentarios como "fue un curso aburrido", "eso ya lo sabía", "ni siquiera pude entrar pues en mi equipo no se ve". Conocer y delimitar el perfil de los participantes nos ayuda a diseñar una experiencia más acorde a las actividades que desarrollan (por puesto, por ejemplo), a sus actitudes, hábitos o personalidad generacional (aún convivimos Baby boomers, Gen X y Millennials en un mismo lugar de trabajo y no, no aprendemos de la misma manera), y a los tiempos de actividad en línea que podrán dedicar al curso.
Conociendo el perfil del usuario final también podemos hacer una mejor selección de contenidos, imágenes, videos, o actividades de evaluación que arrojen datos contundentes sobre el impacto de la experiencia en los participantes.

Recomendación: Diseñar un curso pero con diferentes niveles de especialización. Identificar perfiles y otorgar accesos según perfil.

Evitando el texto en cantidades "de miedo": Un bien preciado del estudiante en línea es el tiempo. Cuando el participante se inscribe a esta modalidad es porque ya identificó que entre los beneficios se encuentra justamente éste. Distribuir los contenidos en cápsulas de aprendizaje por temas, objetos de aprendizaje precisos, módulos o lecciones definidas ayuda al usuario a ubicarse y a ir midiendo personalmente su avance dentro de un curso. ¡También podemos diseñar o implementar juegos para el tratamiento de ciertos temas!
La oferta de mini-cursos en línea que presentan la revisión de ciertos temas dentro de una estructura interactiva completa (objetivos, introducción, contenido claro, preciso, actividades de reafirmación y evaluación, conclusiones) son una buena opción para el mundo corporativo, pues el usuario "recibe" la capacitación necesaria y motivante "en el mismo tiempo en el que se tomaría un café".
Si bien los cursos eLearning ofrecen poder tener acceso a ellos "dese cualquier lugar y en cualquier momento"- siempre y cuando se cuente con conexión a Internet-, los usuarios tienen una agenda personal o compromisos laborales previos. Cuidar desde el diseño instruccional las cantidades de texto en pantalla, el tiempo de duración de animaciones o videos, así como el diseño del recorrido o ruta del usuario para considerarlo como completo son acciones vitales para evitar la deserción, el olvido o una mala experiencia eLearning.

¿Los cursos en línea como "tortura, castigo o maldición"? ¡No, por favor!: El estudiante en línea debe estar convencido de los beneficios de estar dentro de un programa de formación o de que lo que aprenderá será útil para su desempeño o para enfrentar problemas reales en su día a día.

Debemos dejar a un lado estrategias de lanzamiento de cursos eLearning que el participante debe tomar "por normativa, porque la dirección así lo estipula, porque de no lograr el certificado habrá penalizaciones salariales..."
Todo curso o estrategia de formación tiene su origen en una necesidad a cubrir, beneficios para la organización, una inversión destinada a lograr algo.
Expresando el impacto positivo de un curso el línea y haciendo partícipe a desarrolladores, usuarios finales, clientes y todo personaje que se relacione con su lanzamiento, gestión y seguimiento podremos mejorar la experiencia y por fin hacer tangibles los beneficios de esta estrategia.
Integrar medios de comunicación abiertos para ir monitorizando la experiencia de nuestros usuarios de manera síncrona o asíncrona puede ayudarnos a motivarlos o a identificar mejoras en nuestros cursos (chats, foros, redes sociales, grupos).

¿Qué otras acciones podríamos aplicar para mejorar la experiencia del usuario final? ¡Hay que revivir la emoción y la actitud positiva de aprender algo nuevo...en línea!

Agradeceré sus comentarios y sugerencias. ¡Ah, y feliz Halloween y Día de Muertos!

Para aprender más sobre este tema puedes consultar:

Comentarios

Sofia Lourdes ha dicho que…
buen post, gracias...tu impartes cursos online...me encantaria tomar uno contigo !!! saludos ...
Sofia Lourdes ha dicho que…
buen post...muchas gracias...tu das cursos en línea...me gustaría tomar alguno más específico de e commerce ...saludos !!
Ariel Campirán Miranda ha dicho que…
Muy interesante tu blog y tus temáticas. Justo ahora estoy tomando curso en línea COSDAC son oficiales para docentes ya evaluados y por evaluar. Pero también debemos replicar el eLearning y aqui estoy siguiendote.